1. Es un principio bíblico.


En el antiguo testamento fue el método que Moisés adoptó, por consejo de su suegro Jetro, para gobernar y dirigir el pueblo de Israel durante su peregrinación en el desierto rumbo a la tierra prometida. Moisés delegó responsabilidades a hombres con características dignas de confianza, pues era un trabajo que él solo no podía hacer y la Biblia da testimonio de que esto resultó en bendición para el pueblo. (Éxodo 18:21-26).

 

En el Nuevo Testamento fue la estrategia que usaron los primeros cristianos para la evangelización del mundo, bajo la unción y dirección del Espíritu Santo, con la cual tuvieron excelentes resultados, por lo que se puede decir, con toda seguridad, que las células familiares es el sistema más eficaz para alcanzar y retener mayor número de convertidos al evangelio de Jesucristo.
Cuatro razones: La Biblia muestra en Hechos 2:42-47, cuatro razones poderosas para hacer reuniones familiares:

 

I. Comunión. (Vers. 44): Como humanos, nos necesitamos el uno al otro porque somos seres sociales, con sentimientos, inquietudes y no podemos marginarnos y creer que en ese estado podemos encontrar satisfacción. Dios nos hizo seres sociables y por lo tanto, necesitamos el calor de los demás, el compañerismo, convivir en amistad, derribar los muros y en éste acercamiento, fluirá el amor que motivará para vivir en comunidad.
La Iglesia de Cristo debe caracterizarse por la perfecta comunión entre los hermanos, y esto se puede lograr de forma eficiente en pequeños grupos, para así interactuar juntos, en armonía, en una misma mente y un mismo espíritu, reflejando el fruto de una estrecha relación con el Señor (Efesios 4:16).

 

II. Ayuda. (Vers. 46-47): Debemos conocernos los unos a otros lo suficiente como para poder establecer cierto nivel de confianza antes de poder ayudar, cuidar, dar; entre otras cosas. Entonces, existirá una mejor comprensión de las necesidades de los demás y una mejor disposición para ayudar.

 

III. Consolidación. (Vers. 46-47): En una Célula de Crecimiento se crea un ambiente de amistad y comunión, propicio para poder exhortar, animar, amar, estimular y corregir con la convicción de que en esa comunidad Cristo habita en sus corazones. Los miembros se edifican con el estudio de la Palabra, la oración y la alabanza a Dios, viviendo en un ambiente espiritual de amor, gozo y paz.

 

IV. Crecimiento (Vers. 47): Los miembros (empezando por el líder, como ejemplo) se comprometen semana a semana a llevar al menos, una persona a la reunión familiar para que escuche las buenas nuevas de Jesucristo. El Espíritu Santo estará ahí, en un campo fértil y en un ambiente propicio para redargüir de pecado, justicia y juicio, aún en aquellos corazones más duros para que acepten a Jesucristo como su salvador.
La asistencia a la iglesia local (ICECV) se incrementa, ya que la motivación para asistir a la congregación no solo se recibe del Pastor sino también de los líderes y de los miembros de la Célula de Crecimiento.

 

2. Mayor participación de todo el cuerpo de Cristo.


En las Células de Crecimiento hay más oportunidades para desarrollar los ministerios de cada miembro, permitiendo un fluir de sus dones y talentos. Los miembros se vuelven activos, dejando de ser pasivos, lo que conlleva al crecimiento espiritual. Los nuevos creyentes se involucran más pronto, invitando a sus familiares y amigos a las reuniones familiares.
Sabemos que todos no estamos llamados a ser pastores, ministros, ancianos, profesores de escuela dominical, evangelistas, entre otros. Sin embargo, en las células de crecimiento todos tienen la oportunidad de sentirse comprometidos. Esta participación les proporciona una gran satisfacción a los miembros de la Célula de Crecimiento.

 

3. Evangelismo Eficaz.


Los métodos tradicionales de evangelización, tales como las campañas evangelísticas, películas cristianas, repartición de folletos evangelísticos, predicación en los parques o medios de transporte, evangelización casa por casa, y otros más, han tenido algún fruto, pero muchas veces, por falta de seguimiento, se pierde la cosecha. En cambio, con las células familiares, el fruto se conserva a través del discipulado, y no solo eso, sino que se motiva y enseña a los nuevos creyentes a producir fruto en corto tiempo.
El trabajo de evangelización se facilita, ya que se multiplica el número de personas interesadas en la labor de ganar al perdido, usando el método más práctico y efectivo que es de persona a persona y también utilizando las relaciones interpersonales naturales, tales como familiares, vecinos, compañeros y amigos.

 

4. Mejor pastoreo.


Dentro de lo que es la estructura tradicional de las iglesias de hoy, encontramos que todo gira en torno a una sola persona, el pastor, es decir, él es el encargado de predicar, orar por las necesidades, visitar, aconsejar, etc. No es posible que él solo pueda satisfacer todas las necesidades de la iglesia. Por tal motivo, la delegación de autoridad y la formación de Células de Crecimiento se hacen necesarias y determinantes, ya que cada líder podrá velar por el bienestar espiritual y físico de los hermanos que están bajo su cuidado, haciendo el trabajo de pastor en su respectiva Célula de Crecimiento.

 

5. Atención personalizada.


Todas las personas tienen caracteres diferentes y también diferentes necesidades, masivamente es imposible conocer el estado de cada una de ellas, pero en la atención personalizada, nadie queda sin ser atendido y se logra que cada miembro de la iglesia sienta el valor que posee como persona y no como un miembro más, como a veces nos lo hace sentir la sociedad en que vivimos, ocasionándonos un sentimiento de soledad. Es por eso que la estructura tradicional de las congregaciones de hoy en día, en todo el mundo, tiene que ser modificada y debe complementarse en pequeños grupos, donde sí se puedan satisfacer las diferentes necesidades de cada persona en particular, así como el deseo que cada individuo tiene de expresar sus inquietudes, fracasos y victorias.

 

6. Un verdadero discipulado.


Jesucristo nos dio la comisión de hacer discípulos en las naciones, enseñándoles a guardar todas las cosas que él nos mandó, sin embargo, en las campañas evangelísticas, la mayoría de las personas que reciben a Cristo carecen de un seguimiento, pues es difícil que algún miembro de la iglesia tome el compromiso de desplazarse continuamente hasta el hogar de la persona desconocida para discipularle. En cambio, cuando la relación es personal, el hermano o hermana va a tener amor, responsabilidad, y facilidad de discipular a la persona conocida, que en la mayoría de los casos vivirá cerca o en un caso contrario, se le podrá poner en manos de otras Células de Crecimiento más cercana.

 

7. Conservación del nuevo convertido.


Un factor muy importante en la iglesia local es atender y conservar al recién convertido. Si se le rodea de cuidados y atenciones, esto hará que permanezca integrado en la iglesia, aprendiendo las doctrinas básicas de Jesucristo y la necesidad de crecer para servir a otros. Esto resulta muy difícil de realizar o casi imposible en una congregación numerosa, por la gran cantidad de miembros, a los cuales no se les puede atender debidamente, sin embargo, en las Células de Crecimiento cada miembro que lleva a un invitado, tendrá la responsabilidad de visitarle junto con su líder de célula, discipularle y seguirle llevando a la reunión celular, donde se le atenderá con amor. Este trabajo estará siendo supervisado por su respectivo líder de célula.

 

8. Ministración mutua.


En los grupos celulares sí es posible desarrollar una verdadera ministración mutua como nos manda la Biblia, para la edificación de los miembros:

  • Saludarnos los unos a los otros (1 Pedro 5:14).
  • Conocernos y amarnos unos a otros (1 Pedro 1:22).
  • Orar unos por otros (Santiago 5:16).
  • Exhortarnos los unos a los otros (Hebreos 3:13).
  • Confesar las ofensas los unos a los otros (Santiago 5:16).
  • Llevar las cargas los unos a los otros (Gálatas 6:2).

 

9. Oración eficaz.

 

  • Los miembros aprenden a orar eficazmente, desarrollando el don de la intercesión.
  • Se animan a orar más al escuchar los testimonios de cómo Dios contesta las oraciones.
  • Aprenden a orar los unos por los otros y a no depender de que sólo el líder lo puede hacer.
  • Al llevar las cargas los unos a los otros, los miembros no sólo orarán en la reunión familiar, sino en sus casas continuarán intercediendo.

 

10. Destrucción de prejuicios religiosos.

 

Dada la religión tradicional que profesa nuestro país, la gente no quiere asistir a templos evangélico, pero en una casa de familia, tras una relación de amistad, la gente aceptará ir con mayor facilidad. Entre refrigerios y el calor de hogar, los no creyentes oirán la verdad que les salvará y les hará libres.

 

11. Se cultiva el calor familiar.

 

Uno de los mayores problemas de nuestra sociedad es la desintegración familiar. En las Células de Crecimiento se cultivan los valores familiares, logrando mayor comunicación en el círculo familiar. También, hay una mayor oportunidad para alcanzar a los miembros incrédulos del hogar que recibe al grupo, rompiendo así las barreras ocasionadas por la diferencia de creencias.

 

12. Restauración de ovejas perdidas.

 

Algo inevitable, en la tarea de extender el Reino de Jesucristo, es que siempre nos encontraremos a personas que en algún tiempo formaron parte de alguna congregación, y que por diversas causas han dejado de asistir a la iglesia. La mayoría de estas personas se consideran a sí mismas cristianas, pero no están dispuestas a seguirse congregándose, argumentando que ha fallado su pastor, los hermanos de la iglesia o la iglesia en general.


¿Cómo podemos dejar pasar desapercibidas a estas ovejas? Tenemos en las Células de Crecimiento la herramienta más adecuada para su restauración. Es posible que estas personas no quieran asistir a ninguna iglesia, pero es probable que acepten venir a un grupo pequeño donde puedan encontrar significado, amor, comprensión y sean sanadas sus heridas. Posteriormente será más fácil integrarlas a la iglesia. Precaución: se debe tener cuidado con estas ovejas perdidas, ya que podría existir la posibilidad de intentar dividir y confundir la célula y en consecuencia, podría ser cerrada.

 

13. Oportunidad de levantar líderes.

 

En el templo hay sólo un púlpito, pero en los hogares hay oportunidad para que muchos líderes enseñen la palabra de Dios.
El reto de cada líder es reproducirse. (ovejas producen ovejas, líderes producen líderes). El líder tendrá bajo su cargo asistentes (líderes miembros), que son o serán futuros líderes de nuevas Células de Crecimiento.
Oportunidad para que los líderes experimenten el liderazgo con un grupo pequeño, desarrollando posteriormente su ministerio con mayores responsabilidades.

 

14. Es la estrategia de los últimos tiempos.

 

El Espíritu Santo está dando visión a muchos pastores en estos últimos tiempos. Comenzó con Paul Yonggi Cho y muchas iglesias dan testimonio del respaldo divino con maravillas, señales, prodigios y milagros bajo el poder del Espíritu Santo y la conversión de cientos de miles de personas en las congregaciones que trabajan con el sistema de células familiares y/o grupos familiares.

 

15. Impacto a la nación y al mundo entero.

 

El evangelio es poder de Dios (Romanos 1:16) y podemos demostrarlo a la nación y al mundo, creando decenas, centenas o miles de grupos repartidos en diferentes zonas y sectores del país, ciudad, distrito, municipio etc. Podemos imaginar a todas las iglesias reunidas en un estadio; en un congreso anual, causando un impacto tal en la ciudad, que muchos reconocerán la grandeza de Dios.

 

16. Alcances económicos y sociales.

 

Hay iglesias tan pequeñas que no pueden sostener financieramente sus programas. Al incorporar el Sistema celular en las iglesias, crecerá en número de miembros y por consecuencia también en finanzas, de tal manera que puede haber finanzas no solo para los gastos de la iglesia, sino para otros ministerios, tales como radio, televisión, misiones, centros de ayuda social, escuelas cristianas, etc.

 

Congresos programados y las cosecha alcanzadas.

Al realizar congresos, se tiene provisto que se cosecharán muchos frutos (nuevos creyentes) para Cristo, los cuales deben ser discipulados y una buena manera de discipularlos, es por medio de las Células de Crecimiento.


Conclusión


Son muchas las razones y beneficios que se obtienen a través del sistema de células familiares. Es la herramienta que el Señor ha diseñado y puesto en manos de la iglesia para lograr el propósito de alcanzar al mundo para Cristo.