1. Evangelizar a los perdidos.
  2. Levantar nuevos líderes.
  3. Pastorear bien a la congregación.

 

La visión celular apunta al crecimiento, a implantar, por lo mínimo, una célula en cada sector. La visión es reproducirse cuando haya alcanzado la madurez, multiplicarse en dos (que es en realidad una multiplicación celular). Estas dos nuevas células crecen y cuando hayan madurado se multiplican para ya no ser dos, sino cuatro, y así sucesivamente. De esta manera, unidas todas las células o grupos familiares, formaran la iglesia que siempre irá en aumento. (Efesios 4:12-13)

 

Una célula que no crece, muere y la célula rebelde se llama "cáncer". De la misma manera, una Célula de Crecimiento que no crece o no se sujeta a los lineamientos de la iglesia, tendrá que ser cancelada para evitar mayores dificultades.

  1. Evangelizar a los perdidos.

 

Uno de los propósitos de la Célula de Crecimiento es reproducirse ganando almas, es decir, predicar a los perdidos y llevarlos a los pies de Cristo, para que luego se incorporen como miembros activos de la iglesia.

2. Levantar nuevos líderes.

 

La enseñanza de la Biblia va dirigida a formar el carácter de Cristo en los miembros de la célula y por ende, a desarrollar el liderazgo de Cristo en los creyentes que asisten a las reuniones. Todos, de una manera u otra, debemos ejercer algún grado de liderazgo, ya que se nos ha encomendado que prediquemos a toda criatura (Mr.16:15), o sea, que conduzcamos los perdidos a Cristo y eso implica influir o liderarlos para que conozcan al Mesías.
3. Pastorear bien a la congregación.

 

El pastoreo tiene que ver con alimentar a los creyentes, cuidar y curar a las ovejas heridas, el líder de la célula debe realizar el trabajo de co-pastor en su grupo celular. Si el trabajo de pastoreo demanda una intervención de mayor nivel, el líder puede solicitar asistencia del Pastor o los Ancianos.

 

Las Células de Crecimiento son grupos de hermanos con integridad y armónicamente balanceadas, que buscan lo siguiente:

  1. Amar a Jesucristo con amor inalterable (Efesios 6:24).
  2. Extender el evangelio de Jesucristo (Juan 7:38), ganar almas, único medio de salvación para el ser humano.
  3. Estar plenamente convencidos de que hemos sido llamados y de que es nuestra responsabilidad ineludible hacer discípulos (Mateo 28:19).
  4. Desarrollar los dones espirituales con lo cual se edifica la iglesia.
  5. Desarrollo y crecimiento espiritual (pastoreo) del individuo, de la comunidad de la iglesia, de la ciudad, del estado y del país.